miércoles, 24 de diciembre de 2008

Viviría Muriendo...

Viviría muriendo si obedecezco obsesionado en tu pedido de que no me vuelva a enamorar,
Viviría muriendo con lentitud creyendo únicamente en el ideal que despliega mi mundo imaginario,
Viviría muriendo desvanecido si ignorara el desamor que rondaba por esa casa,
Viviría muriendo delicado esperando a la mujer que crearon especialmente para mí,
Viviría muriendo sedado si ignorara mi empatía y mi intuición para perderme sin luz.
Viviría muriendo desgastado si no me deslizara en la música que me pacifica,
Viviria muriendo ahogado si despreciara todo acto de bondad que me regalas.

Por suerte vivo de pie, porque sigo mis instintos,
Porque siento tu dolor y me làstima hasta que puedo reaccionar y ayudarte,
Vivo de pie, porque me emociono hasta las lágrimas cuando me decis esas palabras dulces al oído.
Creo en lo que digo y en el camino que transcurrí hasta poder plasmar mis ideas.
Porque vivo en el presente abstraído del tiempo.
Vivo orgulloso de transformar las penas en lecciones de vida.
Las broncas ya no toman mi cuerpo para explotar en mis arterias,
Vivo con el pecho hacia el cielo porque el amor está tomado de mi mano y solo suma importancia a cada segunda de vida
Vivo y simplemente vivo, confiando en lo que soy y en la sensación de haber escuchado cada señal que mi ser aullaba.
Vivo con la piel recubierta de una sensación de bienestar, en la que apoyas tu larga cabellera mientras acaricio tu cuello, así describimos con pocas palabras lo que es el amor.
Vivo sin pensar en los que me dañaron y me dan pena por ellos los momentos en los que jugaron conmigo.
Que lejos estoy de ese chico que lloraba en la terraza de la casa hasta agotar sus lágrimas,
Que lejos estoy del vacío que me generaban tus miradas de frialdad, quemando la piel que se estiraba pidiendo piedad.
Que lejos estoy de esos escritos en los que te declaré mi amor no correspondido.
Que lejos estoy de pensar que algún día serías para mi, y que cambiarías tu vida para cambiar la mia.
Ahora creo en lo real, creo solo en las caricias a mi alma.
Creo en el aroma de la lluvia cuando se marcha,
En el verdadero Sol que anestesia para brindar una siesta placentera.
Creo en la vida que despliegan los pechos de una madre.
Creo en esos textos que me escribiste para que desestructure mi sensación de apocalipsis,
Creo en esos momentos en que te desvivías para sacarame una sonrisa, y que en secreto guarde para mi soledad.
creo en mi para hacerme bien y que el resto solo me aporte sumando a este aprendizaje que es mi vida.
Creo en ese viaje en el que prometí no olvidarme todo lo aprendido.

martes, 9 de diciembre de 2008

Solo la imaginación

Aspiré un poco de aire puro, me llevó a un lugar muy lejos de mi tierra.
Donde la magia era un integrante más entre nosotros. Pasaba con unas flores caminando a mi lado y con un perrito y sus pequeñas crias. Con los corazones latiendo sin piel, era todo tan transparente que no existían los disfraces.
Busqué un poco de tu perfume y solo encontré tu escencia. La noté desconocida pero rápidamente traspasó mis poros. Tu sonrísa florecía desde la tierra y mi mente se posaba en estado activo con emoción.
Se cuidaban a unos a otros. Nuestras voces daban armonias entrelazadas que desplegaban ternura. Se armó una danza que asustaba el destino de cada uno. Unas fuerzas extrañas destrozaban todos los temores y los ruidos de nuestros sueños.
Se limpió un camino cristalino que nos elevaba de todo lo conocido. Jugabamos con la vida hasta que se mareó y desdibujó la imposibilidad de los sueños. Nos permitió acceder a lugares desconocidos por cualquier ser. Buscamos pero ahora a paso de mendigo.
Se limpió paulatinamente el alma, como un vaso sucio que se llena de agua y va liberando las partículas impuras. Luego, solo desborda de transparencia y chorrea cristalidad. Nuestros puños derribaron esos bichos que comían nuestras alas. Quemaron toda posibilidad de asfixie y de esta forma tomamos un impulso para volver a nuestra tierras.

Era solo mi agradable imaginación. Despertó de sueños y reaccioné que solo soy uno más. Lo mejor entonces era serenarme a pasar la vida con la energía positiva brotando de las venas.
Me gusta pensar solo en mi y olvidarme un poco del mundo, encapsularme ensimismado. Armar una burbuja autista.
Soy solo yo, ese que nació con la esperanza de mochila, que ahora saco para despilfarrala por el presente. Ya estoy dispuesto a llenarla con tu amor.

martes, 11 de noviembre de 2008

Prende

Cuando parecía que todo estaba perdido,
mi ojos entreabiertos,
observaban con cara cansada
apoyados sobre el hombro de un amor maternal
pidiendo la piedad que la impunidad despliega.
Me limité a pasar la vida,
esperando que algo surja.
Así abrí lo ojos y los tuyos conectaron con los míos,
Eran un haz de luz que desplegaban bondad y aceptación.
Una espejo retrovisor de toda mi infancia feliz.
Eras una virginidad de amor dispuesta a ser descubierta.
Te encontrabas con las armas en posición de ataque.
Hasta que me viste que no hice otra cosa que acariciarte
tus manos rozaron mi hombro y luego tu cabecita se apoyo sobre mi espalda.
El amor se sorprendió que hablaban sobre él desde un lugar desconocido.
Se sintió renovado y energizado.
Con la esperanza revoloteando por su poesía.
Se relajó en confiar y la seguridad se desplegó.
Mis labios con sed de los tuyos,
buscaron refugiarse en algún lugar posible.
donde los puedas ver y el rocío de tu boca bañe esta sequía de sentimientos que estaba por quemar.

martes, 4 de noviembre de 2008

Nada verdadera me importa

Por fuera soy una seda que corre con el viento y camina con la brisa. Pero intento no ir en dirección contraria. Solo me deslizo como una hoja que hace su camino en el aire y parece fortuito. Como un ángel que la guía. Me gusta como me muevo con esa energía que salpica alegría. Cuando la vida me sonríe solo me queda dos cosas: saber que esto también pasara para no desbordar y por otro lado, aprovechar para deshacerme de todo lo que me hace traba la libertad y me corrompe mi tranquilidad. Es un delito que generalmente dejo que quede impune.
De pie, con el aliento de tu frescura en mi cuello me oxigenas y me das un empujoncito que abrazo sin afixiar. Con la poesía como forma de vida y con el tiempo que ya no corta mi espalda con su cuchillo, así mi vida va.
Ya no busco frenéticamente y me siento a reposar en un árbol, con la tranquilidad de que la vida no me pasa por al lado sino que la fui a buscar. La encontré esperandome con una lágrima en su rostro, desesperada por observarme desenfocado. Me adhiero a un amor por mi mismo que me eleva de todo lo terrenal, pero con mi caña te dejo en esta para que me cuentes como sigue todo. Te veo sosteniendo esa madera y por ternura, bajo y te doy un beso que entre tu locura y tu desconfianza guardas en un bolsillo. Entonces subo nuevamente al árbol y observo como la humanidad pasa caminando sin siquiera poder observarme para vaciarme, hasta que una hoja rosa sus cabellos y levantan costosamente su pesada cabeza. Con la positividad que me rodea, les muestro un poco de mi camino. Lo observan con admiración y dudas sobre todo lo que el desamor les pregunta. Entonces me siento un poco agradecido y creen que nada verdadera me importa: no estàn muy lejos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Nuevo es este cielo

Cuando me veo en el espejo, me encuentro con los ojos de siempre. Pero con otra mirada. Esa que no està buscando el punto oscuro en la hoja que cae del àrbol. Donde las arterias de la misma solo deja que se propague dentro de mi un sin fin de estrellas. Algunas me manejo como artista en un escenario, otras son novedad en mi vida, que me llena de temores. Me agrado navegando donde tu sal nunca habìa llegado.
Bajo este contexto, te mueves en mi vida, acariciándola y entonces me siento muy bien en tus brazos. Me empujas levemente como un magnetismo que se posa en el otro extremo del camino. Mi conciencia no logra decodificar el motivo, ni los funamentos. Cuando mi cansada cabecita deja de hacer rebuscada la vida, te dejo florecer desde una tierra que se cansaba de ser fèrtil. Comeinzo a ver mis mejores intentos y los resultados angelicales de este. Me observo con bondad y hasta con un ojo crìtico, podrìa estar agradecido en el alma por los giros y bailes que hice para verme bien. Cuando mi huesped se puso de pie solo me quedaba escucharlo y bajar la guardia, para poder gozar el momento de plenitud.
Buscando bajar la antestecia de la gente que me rodea, asì me siento seguro en ese guiòn, donde el protagonismo me lleva a explotar mi felicidad con una energìa levemente controlada, pero bien direccionada. Me das tres soplidos suaves en mi oido. Entonces mis dotes se erizan y dejo que entres en mi vida, destapando todas esas trabas que me rompìan mi bienestar. Cuando la frialdad ronde por mi camino, entonces escucharè tu golpe en mi mejilla para despabilarme y tranquilizar las aguas del mar.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Brillante Luz del Interior

Me siento como una rueda con una energía similar al Sol. Es incríeble cuando el descanso se siente en mi cuerpo. Y lejos estoy de perderme en el delirio de la atracciòn en forma de curvas, pero me duele tener el ardor en mi cuerpo que busca un poco de canalización. La paciencia misteriosa me hace buscar caminos donde el amor sea el mar. Como un puente de madera cruzando por el océano, así voy en dirección a lo que siempre quise. Escuché tantas palabras equivocadas que casi me tumban del puente y me dejan caer en el mar de amor. Asì ahogarme en este y no poder respirar más. Sin embargo lo estoy comenzando a dominar. Como un chico parado en el trampolín, llamando a su madre para que lo mire, así equivocadamente busqué llmar tu atención y nadar en tu río.

Ahora me siento inicar un vuelo bajo que tengo que controlar para no irme muy arriba y desconectarme de todo. Solo me siento mejor que ayer, y así mi vida va...

Cuando el océano estaba en estado de evaporización y la sequía querìa relucir una tierra seca, ahi encuentro unas nubes, muy oscuras, y esta vez me dan alegrìa y realimentan la sonrisa en mi estómago. Esta por llover, y aunque parece que todo el tiempo amaga y no llueve. Tengo fé, creo, confìo, ilusiono, tengo paciencia, te espero, te acepto, me relajo, te miro, lo siento, te admiro. Porque tengo la más simple y mejor virtud que un ser humano puede tener. Puedo... amar.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Algo hay que hacer

Sería muy fácil...
preocuparme por llegar a fin de mes.
No pedirle a mi mente que me de más ideas que ayer.
No exigir a mi cuerpo un poco de esfuerzo más.
Esconder mi poesía dentro mío.
No mirar a los ojos al mendigo que pide piedad.
No buscar la sonrisa de cada niño que pasa por mi camino.
Sentir que mi vida se limita a no molestar y pasarla lo mejor posible.
Mirar hasta donde mi horizonte puede mirar.
No cuidar mis sueños y olvidar los deseos que puedo cumplir.
Ir por el camino más seguro y más corto.
Llegar al placer hoy sin preocuparme por mañana.
No hacer nada por el otro que me está pidiendo una mano.
Trepar por mi escalera posándome sobre las cabezas de mis compañeros.
No preocuparme por el medio ambiente y pensar en que hoy estamos y mañana no.

Ahora yo creo que hay gente que día a día está haciendo de este mundo un poco peor sin impórtale en absoluto el ser desconocido.
Con su ego como bandera y despreciando de todo lo que sus ojos no ven.
Ignorando la cara de aquel niño de pies descalzos que limpiándose los mocos, le pide una golosina del kiosco.
Arruinando cada especie viviente, consumiendo al máximo para aprovechar cada ganancia personal.
Presionando y con miradas frías subestimando a cada alma soñadora.
Limando las esperanzas de que esto crezca.
Poniendo la soga al cuello del que desea seguir sus sueños.

Entonces me pregunto? Que vamos a hacer al respecto? Que pensamos hacer con nuestras vidas? Transcurrir en esta vida olvidando nuestras esencias a un lado para que no molesten a nadie. Cuando esta tierra llora para que vos la cuides, seguiremos dándole la espalda. Cuándo la alegría explote desde tus venas, vas a sublimarla. Vas a dejar que la sociedad empuje al vacío tus sueños? Vas a guardarte todas esas sonrisas que esos niños están esperando? No vas a esforzarte para dar un poco más en el camino acertado, prolija o desprolijamente? No cuidaras de este planeta para que mañana te sientas mejor de lo que generamos todos juntos? Pasaras el último día de tu vida con la esperanza de que todo cambie sin hacer nada?

lunes, 1 de septiembre de 2008

huesped

Te encerré en mi cuerpo, cuando te vi llegar te ignoré con total impunidad. Desprecié tu talento y veo como te angustias perplejo con ganas de volar. Me perdí en las ganas de buscar una aceptación y en los deseos ajenos que quise cumplir. Te moleste con algunas burbujas que exaltaban tu pasividad. Vos nunca me dejaste, no te di un sentimiento de aceptación y forcé para que no surja la naturalidad. Me golpeabas en mi frente para salir, en mi voz y en mis palabras. Querías que te dejé ser y yo luché con la peor de las jugadas. Te ignoré impunemente.
Pero hoy me ves que de a poco te estoy observando y te veo en un rincón dentro mío sentado con las piernas contra el pecho y la cabeza apoyada sobre tus rodillas. Un torrente de sangre te despierta y ves que te estoy analizando con cara de desconfianza y preguntándome si no es hora de que te deje ser libre. Tu mirada no es de piedad, ni de plegaria, ni de perro faldero ni de éxito. Solo mirás con naturalidad y me observás mirándote. Son siete segundos que conectamos en silencio. Pero la banalidad me distrae y el esfuerzo vuelve a mí y te ignoro. En ese momento una pequeña ira domina tu ser y golpeas mi garganta con tus uñas. El golpe me deja entumecido y la pasividad me hace volver a mirarte. Se que preguntas cuando te liberaré pero la exigencia todavía no me deja y tu tristeza me gobierna. Me llega y puedo sentirte inundándome de un llanto que libera una explosión de sentimientos positivos. Es un pequeño trance que te hace poner de pie. Así nos llevamos un poco del otro y nos miramos con algo de aceptación en estos momentos. Es una forma de cambiar nuestro camino y que los sueños comiencen a tener un rumbo prolijo en mi vida.

miércoles, 27 de agosto de 2008

que hice con mi vida?

Cuanto tiempo desperdiciado,
buscando en lugares equivocados.
Cuantas ganas poco enfocadas.
Corriendo cuando a mi lado me esperaba ella sentada.
Jugando cuando debía estar hablando en serio.
Nada me importó demasiado, y ella me observaba.
Cuanta veces la lastimé y la herí sin querer.
Cuantas veces pude amar y preferí gozar el momento.
Cuantas veces lo efimero le ganó a lo eterno.
Así te perdí fuera de mí, cuando querías que fuera yo.
Me rechacé para que no hacerte daño.
Así te fuiste cabizbaja con algo de pena por mí.
Me viste viviendo la vida como un show,
y el payaso de la tristeza comiendo mi humandidad.
La alegría era poco organica y mucho de forzada.
Jugué con vos, jugué conmigo y la vida me pegó duro.
Me regaló una soledad que quemaba como un sol a la piel quemada.
Pensaste que aprendería rápidamente, sin embargo
mi exigencia me baño de superficilidad.
Junte cobardía y dejé el valor de lado.
Estallé de alegría y solo me quedaba el llanto.
Que no estalla y solo convive en mí como una plegaria a ti.
Me dejas de lado para que me rechacé y me discriminé.
Ya no soy tan amigo de mi soledad como antes.
Duermo junto a un amor de mi vida y recuerdo lo que me hace bien.
Me siento tan tranquilo y tan aceptado que retorno a mis origines.
Así me pregunto que he hecho con mi vida y
como puede ser que no haya tenido la inteligencia de no comprar todo lo que me venden
Buscando el punto donde me desvie del camino
Vuelvo para atrás con algunas heridas que dificilmente sanarán.
Me río nuevamente pero la carcajada no sale de mí.
Quizás algun día en algun río de amor te encuentre sentada esperandome.
Y dejaré de correr y me sentaré en tus piernas para pedirte perdón.
Esperando como un perrito desobediente que me des tu caricia del alma

viernes, 15 de agosto de 2008

Rasgar el alma

Mi teléfono sonaba a la madrugada, atendí sorprendido. Una voz me dijo que tenía que ayudarlo. Me dijeron si podía ir a la casa. Me llamó la madre, me pareció más raro todavía. La madre? Quizás era la hermana, pero corté rápido el teléfono y sin pensarlo fui a su casa. El camino era conocido y corto. Mientras manejaba no me imaginé nada, solo me dirigí a la casa de él sin dejar que mi cabeza como es habitual comience a hacer sus adivinanzas, a funcionar en forma exagerada. Así fue que llegué tranquilo. Toqué el timbre y la puerta se abrió. Conozco la adicción que él tiene, lo siento un poco perdido pero nada grave, nada de lo que no se puede arreglar con una simple terapia. Entonces entre en su casa y pude conectar con un rostro no supe de quién era, ni que hacía en la casa de él. No cruce palabra con el desconocido. Continué mi camino por la cocina de la casa. Lo vi a su hermano, estaba con un ojos totalmente perdidos. Sin saber jugar con la situación, apenas podía manejar su propia vida. Tampoco hablé una sola palabra con élsolo conectamos miradas y ya entendí que debía avanzar hasta su habitación. Entre a la habitación y estaba su madre. Su casi difunta madre con su hermana. Las dos se aliviaron al verme. Se reposaron en mí. Lo busqué a él en la habitación y no lo encontré. La hermana ya estaba en mis brazos y su madre inalterable comenzó a hablar. “Está en el baño… No quiere salir”. Una coraza de hierro la filtraba de la realidad. Mejor así, no hubiera soportado ver una madre destrozada y pidiendo ayuda al cielo. La dejé a la hermana que llenaba su cara de pesadas lágrimas y me dirigí al baño donde se encontraba él. Entré y ahí estaba él, sin ropa y sin pelo. Fue una imagen electrizante. Se había afeitado la cabeza y el cuerpo entero. Y tenía la afeitadora con filo en la mano. Fue terrible verlo así. Disimulé la sensación y me miró con la mirada perdida. Los ojos casi brilantes y me reconoció y parecía haberme esperado. Entonces me abrazó fuerte. Duró unos segundos y lo miré preguntándole qué estaba ocurriendo. Intentó decirme algo pero solo balbuceó algunas palabras. Nada de lo que se decía era claro. Nada de lo que estaba ocurriendo era distinguible.
Pense que me había esperado a que llegara porque era la única persona que podía evitar su muerte. Con las agallas suficientes como para sacarlo de ese baño en soledad. Me miró y luego se ensimismó por unos minutos. Hundió la afeitadora en su brazo, sin hacerla cortar solo presionó sobre sus venas como queriendo alcanzarlas. Grité de miedo y comenzó a rasgarse. Parecía haber un muro entre el baño y la habitación de él. Ninguno de los familiares intervino. Entonces junté un poco de coraje y quise interrumpir la peor de las tragedias. Levantó los ojos y me vio como un completo desconocido. Era una persona fuera de sí y comenzó a atacarme con esa afeitadora. Me rasgó los brazos. La sangre comenzó a salpicarse por las paredes.

martes, 5 de agosto de 2008

Una sola vez le gané al sol y amanecí antes que él.

Me descubrió limpio de alma y con una felicidad oculta que quería despertar con la esperanza en tu mano. Me dio unos besos que afectaron positivamente todo mi cuerpo. En ese momento, aunque el amor no haya tocado mi puerta me di cuenta que no olvidar que uno es un ser sensible, en un extremo tan alto que puede llegar a ser de una especie única. Transformándome según el entorno en el que me manejo me veo rodeado. Brindo buenas energías que me rodean en forma armoniosa. Otra vez me veo enrollado en un ensimismado de mí que me mantiene lejos de toda maldad. La vida parece tan cercana a ser lo que imaginé cuando era chico. Esos momentos que jugaba con ella como si fuera tan fácil.
Hoy me levanté antes que el Sol y pude ver eso que siempre quise: La vida es bella. Cuando los peores factores externos ruegan ingresar en mí yo los transformo con una magia que los convierten en alegría. Con esa sonrisa en mi rostro que ilumina algunos caminos me siento divertido y con ganas de vivir.
Hoy me levante antes que el Sol y dentro mío estaba eso que me da seguridad, confianza y amor. Esa esencia sensible que me conecta con mi más verdadero rostro. Donde lo importante de la vida renace y me mantiene expectante y descubriendo esto que hace cosquillas en mi estómago. Como cuando uno se enamora y una catarata de estrellas de miel revolotea en nuestro interior. Así descubro cosas de mí que nadie conoce y reconoce. Ni siquiera yo sabía que esta luz interior iluminaría mi camino. Cómo describir lo más racional esa luz. Cómo describir lo que es amanecer antes que el Sol.
Ya salió el Sol y la esencia sigue dentro mío como un haz de luz.
Es armonía que transforma todo lo negativo en positivo como un alquimista.
Es un poco de esencia de vainilla que le pone gusto a todas las comidas.
Es eso que no se puede explicar cuando uno se enamora.
Son esas cosas que hacen que la magia ronde por mi vida.
Es la sensibilidad de ver la tristeza en tu rostro oculta desde una máscara de ausente alegría.
Es volverte a ver y saber que mi vida ya es diferente y quiero alguien que me haga bien.
Es creer en mí y en la forma de sentir.
Es ver las cosas que me hacen feliz.
Es tener la esperanza de encontrarte.
Es tener que bañarme para ir al trabajo porque hace rato que salió el Sol.

miércoles, 23 de julio de 2008

Anestesia de deseo

Sus juegos deberían ser autitos, jugadores de fútbol, armas y peleas de guerra. Sin embargo, Fede, elige las muñecas y el color rosa como preferido. Su cara se ilumina y una sensación de emoción lidera su pancita, cuando se viste de princesa y en su castillo están sus zapatitos rosas que lo llenan de ilusión. Sus sueños están equivocados de cuerpo. Con sus cinco años tiene que afrontar el mundo con un rechazo constante. Está empezando a sentirlo en carne propia. Las voces que retumban en su cabeza le dicen que todo lo que le da placer es equivocado y el asco se está instalando en sus raíces más íntimas.
Su hogar es un lugar donde el placer elige reinar. Entre efímeros encuentros de hombres desesperados por gozar y chicas que eligieron el camino rápido para llegar al dinero. En este lugar Fede es la persona de la casa que más amor tiene y solo puede expresarlo en esos vestidos de fiesta que se pone para diferenciarse de tanta ingenuidad. Su imaginación vuela por los aires y en sus historias la felicidad toca su puerta y el la deja entrar para que canten y jueguen los mejores juegos.
Sin embargo, cuando vuelve a su realidad, odia todo lo que ve y un fuego le está comiendo el vientre, elige la protesta negando su sexo. Eso que se despliega con tanta impunidad en su casa. Eso que su padre tiene tan desvalorizado y manoseado. La madre rechaza de Fede eso que ella tiene anestesiado y su Padre entre ausencias y alcoholes, no sabe tampoco lo que es ser hombre. Nadie puede explicarle a Fede como se vive. Lo está aprendiendo a los golpes y se desespera cuando las risas de sus compañeros se clavan como dientes punzantes en su carne. Fede está siendo lastimando con algo que para ellos es tan diferente pero para él es la protesta a tanta confusión social.
Fede juega con un amor a sus muñecas que nunca recibió, pero su madre lo observa y el odio en ella crece ardiendo de asco en cada célula. Lo desconoce y riega todas sus frustraciones que llenan su cuerpo. Irrumpe la situación. En un alma perdida su madre brota de ira y riega su propia cara con el whisky que ya no puede hacerla escapar más de la realidad. Con un encendedor amenaza a Fede con prenderse fuego sino deja de jugar con esos demonios femeninos. Fede detiene su imaginación y se queda mirando grabando en su retina cada segundo. Sin embargo la torpeza de esa pobre chica hace una cara se inunde de llamas y un grito despavorido quema el vientre del paralizado Fede. Las llamas arden en la cara de su madre y Fede inclina su rostro abre sus ojos hasta esconder al máximo sus párpados. Entendió entonces quien era la que estaba equivocada. La culpa en forma de fuego no llegó a incendiarlo, pero no puede detener las lágrimas por las noches que mantienen, por las dudas, húmeda su alma.

martes, 8 de julio de 2008

El tiempo.

Jugué en contra del tiempo y siempre perdí. Busque entenderlo y nuevamente me ganó. Me veo avasallado por un extraño que reduce mis expectativas y me atosiga constantemente. Siento que debo superarlo pero es poco lo que me deja. Juego su juego sin quererlo.
Recuerdo aquella tarde que nuestros cuerpos desnudos lo vencieron sin proponerlo. La risa inhibió sus ganas de florecer. Poco nos acordamos de sus manesillas y con un poco de pudor le sumamos importancia para no subestimarlo demasiado.
En mi niñez poco tenias dentro mío. Pero cuando fuiste generando recuerdos de todo tipo tomaste una importancia que fue inevitable.
Me bañe en un rocío de primavera con la sonrisa de ver tus gotas acariciando mis pómulos. Supe que quizás eras un enemigo sin querer serlo. Que estabas de mi lado. Pero ante vació ese sentimiento, aquel grito desgarrador de los ojos avejentados desgarrando mi juventud.
Los rituales que dedique para vencerte solo lograban estresarme desorganizando mi centro.
Hoy te tengo a mi lado, y la bienvenida de una nueva era me recibió. Unos tambores marcan el ritmo de mi corazón. Cada pulso marca un segundo despreciado pero siento que es aprovechado. Un lugar amigo mío te hice en mi cama. Te espero hasta el día de mi muerte, que viene llegando con una calabera en tus manos. No te temeré más y será con un poco de felicidad el momento preciado

El tiempo

Cómo se evaporó todo el amor que te tuve.
Cuantas ilusiones se esfumaron por el aire.
Las ganas de ganar por primera vez.
Juntar las marquillas con mi hermano.
Fuegos de un baño que ardió de pasión.
Miradas a plena luz del día.
Besos en el infierno de la noche.
Ardor de sol en la piel.
Jugar con la más linda.
Jugar con mi corazón y mi alma.
Juntar un poco más de ilusión para que al fin explote en mis entrañas.
Melancolizar por las noches.
Odiar las mañanas de soledad.
Festejar el momento de éxtasis juntos.
Abrazarnos despreciando el tiempo.
Liquidar un poco del temor y convertirlo en coraje.
Amar lo prohibido.
Alcanzar lo imposible.
Buscar un poco de paz interior.
Armonizar musicalmente el espíritu.
Marearme con el ideal.
Moquear de más.
El amor de las palabras que me dijiste al oído.
Primitivamente soñar con un mundo mejor.
Quitarnos las ropas ignorando que existe el tiempo.
Hablar de corazón y a los ojos.
No dudar por lo que quiero.
Relajarme en tus brazos.
Cantar un poco de tus canciones.
Llorar desconsoladamente y desahogarse.
Todos esos juegos despreocupados.
Tener un único pensamiento en mi mente.
la seguridad de saber que eras mía.
La pasividad de perderte sin hacer nada.
Volver al pasado injustamente.
Recordarme con alegría.
Buscarme en mi interior y encontrarme.
Leer nuevamente mis palabras y agradarme positivamente.
Cansarme de estar cansado.
Observar al tiempo como un enemigo.
Manterme en una posición defensiva.
Esa obsesiòn por el amor.
Eso que quiero decirte y no me animo.

viernes, 4 de julio de 2008

Oscuridad

La oscuridad de la tormenta es interrumpida por una pequeña iluminación colgada de un cable sin ninguna intención estetica. La reja que separa la celda del frío patio posee solo algunas manchas blancas de pintura blanca sobre el acero. El piso de pavimento de hormigón ligero es encuentra con los desniveles inundados del agua del techo que ya no cumple su función. Las primeras dos camas cuchetas tienen apoyados dos “ventajeros”(Soporte de cama de madera con cuchillo adosado en la punta). Sentados en la tercer cama se encuentran los que nunca duermen, rasgando una antigua guitarra entre risas y cantos. Debajo de la enrejada ventanita superior se encuentran los posters de las inalcanzables seductoras.
Una sábana colgada divide una habitación de otra. Hay termo junto a una cama simple, en la que se ve a un hombre con lágrimas apunto de vencer la grabedad y otro escuchando mordiendo su labio inferior. En la silla que está junto a la cama, hay un radiograbador que mandó Nico con su primer sueldo en libertad. Están escuchando, para no molestar a los muchachos, en un volumen ínfimo, una canción de Marco Antonio. En la pared del fondo hay muchos escritos luchando por sobrevivir a la humedad. Sobresale uno hecho en color rojo que dice “Flaqui, esperame”.

jueves, 3 de julio de 2008

El amor no ama a nadie

Quise tocarte pero no llegué, extendí mi mano hasta lugares inalcanzables. Con un sacudón me negaste eso que Dios había creado para mí. El vacío me estaba matando, las fuerzas habían quedado despilfarradas por el camino. Mire hacia atrás y otra velas mire desvanecidas en forma liquida sin espesor, difícilmente volvería a ser amigo mío nuevamente. La bronca de la injusticia lastimaría cualquier posibilidad de cariño interno. Jugaste tanto conmigo que mi alma se confundió y despistada se marchó a un lugar tan escondido de mi cuerpo que ya nadie la encontraría.
Una murga rasgo tanto los tejidos internos que a las noches les costaría sanar. Los deseos escondieron su cabeza buscando un alma más apiadada. Y volviendo a buscar en lugares tan ajenos a mí, golpee mi cabeza contra una pared. La sangre que caía por mi pomulo izquierdo no me detendría de ninguna manera. Las miradas frías, lejos de anestesiarme los golpes, me penetraban y mis defensas no podían resistir más tant injusticia.
Cuando parecía que un golpe más me dejaría knock out, vino esa masa, que como un martillo se enterró en mi cien, rompio mi craneo generando un agujero en mi. El esfuerzo por ocultar esa herida era todo mi objetivo. Otra vez aquel ser ajeno era más fuerte que yo. Me estaba liquidando y mis fuerzas por el suelo dejaban que me liquides lentamente. Me hacía bien verte bien. Taladrando cada hueso que cubría mi cerebro, llegaste a dañar partes irrecuperables.
El dolor había pasado el sol aparecería, llegarías vos que me salvarías la vida. Pero un poco de temor ajeno, me alejaba de vos. No podría resistir otro rechazo impune. Así fue que me abriste las ventanas y cuando vi ese cielo azul de tus ojos, me tire sin salvavidas. Creí en vos y la mejor vida que podrías darme. Todo el amor que venía acumulando lo desplegaría en aquella sonrisa que me derretía.
Salte por tu ventana, el riesgo asumido sin duda me reconfortaría. Ya había tomado el impulso, que no tenía vuelta atrás. Me encontraba volando, en el cielo se olía de esa forma. Supe lo que los jazmines sienten cuando la primavera llega a sus vidas. Entendí como se sienten las aves que alcanzan el primer vuelo.
Cuando llegué al punto más alto de mi vuelo, mire para abajo y el temor hizo recoger mis alas y nada había bajo mis pies. Había dado todo por ese salto, tu imagen lo merecía.
Sin darme cuenta y a toda velocidad comencé abajo, mis piernas temblaron y un rácimo de pensamientos paso por mi mente, la oscuridad me dijo “el amor no ama a nadie”. Hizo rápidamente poner mi cabeza debajo de mis pies. La velocidad que tomaba hacia abajo era desconocida. El viento lograba despejarme. Rogué por lo más querido que tenía perder el conocimiento. Pero otro pensamiento negativo nublo mi vista y recordé no tener gente amada. El fin del vuelo estaba a dos centímetros de mi cabeza y lo estaba sintiendo. Ya era demasiado tarde.
Logré escuchar un sonido, más fuerte que el golpe que mi madre me había propiciado aquella vez que llegue tarde. Senti como los huesos de mi cabeza se astillaban hasta hacerse cenisas. El craneó fue hecho polvo y yo seguía consciente. Papidamente, mi cerebro se hizo papilla, era como pure desplegado sobre aquel afalto. Mis ojos se dividieron y mi ojo izquierdo salio rodó hasta el hueco de una alcantarilla. Los hombros tocaron el píso con mi cabeza totalmente destrozada. Por fin dejé de sentir dolor. Ya no sufriría más por amor.

martes, 24 de junio de 2008

*Vía libre a la planta del balcón*

" *Vía libre a la planta del balcón*
La Justicia consideró que penalizar el cultivo de la planta de marihuana para consumo personal contraría el respeto a las acciones privadas que garantiza la Constitución. La Cámara Federal sobreseyó a un hombre que tenía seis plantas."


Deliberadamente, ahora que uno que va por el camino de la sanidad, con un
dejo de nostalgia hacia las épocas de libertinaje mental, te tiran abajo todas las esperanzas de crecimiento espiritual. Ensucian tu destino
diciendo que no está mal que plantes cultivos naturales alucinojenos y uno
que se estaba recatando guachin vuelve a su casa y se pone un vivero de
media manzana y dos naranjas de marihuana. Cae en la recta final de la
vida y al rato viene el poli y te dice que la ley cambio y que deben
llevarse todas tus plantas. Como el banco al que le doy el tercio de mi
vida se lleva todos nuestros bienes y nos usan todo el tiempo
exprimiendo nuestra fe.

El chico feliz jugó con la peluda mascota

La felicidad peluda juega con una mascota como un chico
La mascota juega felizmente con chicos peludos
Peludos felices jugaban con mascotas como chicos
El juego feliz achico a la mascota por peluda
La peluda de la chica no jugo sin felicidad por su mascota
La peludez jugo chicamente una mascota sin felicidad
Achicar el juego con mascotas de felices peludos
que peludo, en el juego se achicaron como mascotas sin felicidad
para jugar con felicidad hay que mascotear como un niño sin pelos
achicame los pelos que estoy feliz porque juegan las mascotas contra los chicos
sin pelos se la jugó felizmente, achicó la mascota
jugame un chico de pelos que las mascotas se achicaron de felicidad
que peluda felicidad jugue achicado como mascota
Los chicos felices ya que juegan con sus pelos como mascotas
jugatela con la peluda, es una mascota que no se achica por felicidad
feliz, cuando jugaba sin pelos con chicas como mascotas
juegos con pelos, chicos con mascotas, la felicidad
Che mascota, jugame el chico pero con felicidad
juego a que mis pelos felices son mascotas chiquitas
las chicas juegan peludamente mi felicidad mascoteandome
Jugar con chicos felices sin mascotas, de pelos.
felizmente, los pelos de los chicos, sin mascotas jugando.
el juego se achicó sin felicidad cuando jugamos con mascotas
Son mascotas con pelos los que juegan con chicas sin felicidad
Para no achicarme sin felicidad juego con mis pelos

miércoles, 18 de junio de 2008

Otro ángel perdido

Estabas con la respiración perdida, el aire se proyectaba encapsulado hiriendo a tus espectadores que te sentían vivaz y enternecedora en la tierra. "Otro ángel perdido" que paseará por la atmósfera de un mundo desconocido. Si no es así no tiene ningún sentido las palabras de un ser maravilloso que se ha ido. Sería todo de una vanalidad tan grande que pondríamos en duda el valor de generosidad. Juntariamos el propio beneficio desperdiciando al ser humano ajeno. Todo lo contrario fue la vida de ella que ahora nos mira con esa sonrisa coqueta desde el más alla. Más allá de todo pensamiento negativo ella incentiva las ganas de ser una buena persona. Y la verdad que los ángeles se van primero desgarran a las pobres almas que quedan desamparadas esperando que algún milagro ocurra. Y ese aire despedido por una bolsita inherte solo mantiene tu corta vida en esta tierra, para que nos despidamos. Sin embargo las palabras no salen de mi garganta. Sólo un poco de angustia se junta en mi estomagó como tragando esa bolsa de aire, solo pienso lo que quiero decirte con la esperanza de decirtelo en persona. Así nos abandonás y esas palabras mías hierven en mi vientre.
Hasta que queres ir a descansar bajo tierra y un alarido quebrado de agua moja tu tierra y logró decirte sin esperar respuesta de tu alma. "Te quiero", esperando que puedas abrir un ojo desde lo más profundo de la muerte y escuches mi suplica y mis perdones por no haberlo podido expresar en su momento.
Solo mi abuelo se acerca a mí y como un enviado de ella me abraza y me dice: "Ya lo sabía y ella te quería mucho."
La paz reino para ambos que descansamos relajadamente, uno con más suerte que otro.

martes, 8 de enero de 2008

Tenemos Magia

Una ráfaga de fracaso atravesó mi garganta. Las horas previas revestían retorcijones en el estómago. Intratables, inmanejables. Superaron cualquier intento de dominio sobre mi aire. Cuando me encontré con otras almitas que recorrían el mismo camino fue un sedante para esas sensaciones. Transformaron la energía positivamente recorriendo mi cuerpo una electricidad que alteraba el pulso. Eran purificadores de mis mejores sentimientos, que comenzaba a encender una luz que iluminaba mis ojos. Limpié esas sensaciones y un globo estalló la felicidad contenida que se extendió en cada célula.
Mi cuerpo sería expuesto en pocos minutos, como explicarle que mi único objetivo era su bienestar. El fuego de lo desconocido podía brindarle energía o quemarlo por dentro y fuera. El temblor de mis piernas rápidamente se transformó en una adrenalina que supe controlar con algunas excesivas bocanadas de aire.
El momento se acercó tanto que tuvo fuerza para levantar ese telón pesado que resguardaba nuestra integridad. El fracaso se evaporó al cielo junto con el protector de lienzo negro. Nuestros seres quedaron desnudos ante cientos de ojos punzantes.

La magia se hizo reina y se desparramó suspendida en el aire brillante, cobró vida en nuestras entrañas. Nos elevó a lugares desconocidos y se hizo carne en nosotros. Rápidamente, se dio por satisfecha y se depositó en el ambiente con ansias. Se cruzó de brazos y una sonrisa en sus dientes. No podía perderse nuestra obra.
Un aire de color azul se introdujo en cada uno de nosotros, llegamos a reconocerlo como la armonía musical jugando por nuestras venas. Nuestra garganta no dudo en hacer vibrar esos hilos tensos que se aflojaron luego del primer suspiro azul acariciando y desplegando unos sonidos agradables.
Ya no teníamos que probar nada, solo nos quedaba gozar el momento. Saber que estábamos vivos para transmitir nuestra alegría. La conexión hizo efecto, la magia no resistió la ansiedad y se disparó de su lugar para unirse a la atmósfera de nuestra armonía. Detuvo el tiempo por un instante y regó de alegría el lugar. Los pensamientos no tuvieron dudas, todas las ondas elegían el mismo camino sin contradicciones. Habíamos trabajado y gozado mucho para estar en ese lugar, todo lo que llega con un costo alto se disfruta mucho más.

Algo de ellos llegaba hasta nosotros, algo de nosotros llegaba hacia ellos.

Unos amigos acariciaba mi sonrisa y un abrazo me alentaba a salir a escena nuevamente.
Abrí mis ojos y ya estábamos acabando, con la tranquilidad de haber llegado al éxtasis en varias oportunidades. El telón se estaba cerrando y la magia tenía una sonrisa picara, como quien intenta ocultar una carcajada. Las maderas que sostuvieron tanto talento, sonreían sorprendidas por la energía que bailaba sobre el ambiente. Con un poco de nostalgia en los ojos, el telón se desplegó sobre nosotros, tocando las sabias maderas, un impulsó hizo estallar una bomba de satisfacción. Ondas de agradecimiento en forma de aplauso, acariciaron los oídos. Ya nos quedaba poco tiempo, simplemente extendimos esa vibra y le agregamos un poco de amor en un abrazo interminable.

Hoy ha transcurrido algún tiempo de ese momento. Solo queda en mi retina unas imágenes selladas a fuego. Algunas siestas me regalan un recopilación de los mejores momentos. Otras veces me sorprenden algunos sueños con los ojos abiertos. Una parte de mí se amigo conmigo. La felicidad se depositó en mis entrañas como una semilla que llevaré por el resto de mi vida.